El poder no es un espacio de impunidad
Las generalizaciones pueden incomodar, pero son necesarias cuando lo que está en juego no es la experiencia individual, sino estructuras que atraviesan a grupos enteros. Hablar de género no es un exceso discursivo: es una forma de evidenciar desigualdades que, de otro modo, se diluyen en lo anecdótico.
Cuando se habla de los riesgos asociados a ser mujer, no se alude a lo biológico, sino a una construcción social e histórica que ha definido roles, expectativas y límites. Desde el trato en lo cotidiano hasta el lugar asignado en la vida pública. Desde la cosificación normalizada hasta la tolerancia frente a prácticas que, bajo apariencia trivial, encubren violencia. El acoso sexual laboral es una de ellas. No siempre se........
