Sin orden, ni ley, Chile a la deriva
Ha quedado claro que en Chile la ley no vale. Al menos no vale para todos. La ministra de Defensa, Maya Fernández pasa a llevar la Constitución y no le importa. No renuncia. La acusan constitucionalmente, que es el arma del legislativo para defender el cumplimiento de la máxima ley de la República, la Constitución. Evidentemente había pasado a llevar la Carta Magna. Como funcionaria pública tenía prohibido celebrar contratos con el Estado.
El artículo 37 bis de la Constitución dice claramente y sin posibilidad de duda : «Durante el ejercicio de su cargo, los ministros estarán sujetos a la prohibición de celebrar o caucionar contratos con el Estado, actuar como abogados o mandatarios en cualquier clase de juicio o como procurador o agente en gestiones particulares de carácter administrativo, ser director de bancos o de alguna sociedad anónima y ejercer cargos de similar importancia en estas actividades». Ella, sabiendo la ley, ya que fue diputada y no puede acusar desconocer la ley, ya que la ley se considera conocida, faltó a esta. Pensó que tal vez nadie se iba a dar cuenta. Por lo mismo y como tantas otras veces, en el marco del año nuevo y las fiestas, el Presidente hizo........
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