Consultas del 8 de marzo: coherencia institucional antes que activismo táctico
Esa diferencia no es menor.
En su reciente columna en El Tiempo, titulada “Un simulacro electoral”, el profesor Pedro Medellín advierte que estas consultas pueden terminar funcionando más como una medición coyuntural que como un verdadero mecanismo de consolidación democrática. Su planteamiento no cuestiona la legalidad del instrumento, sino su uso político y sus efectos institucionales cuando se desdibujan sus propósitos originales.
Las consultas abiertas permiten la participación de cualquier ciudadano, esté o no alineado con el proyecto político en competencia. Este diseño, que busca ampliar legitimidad, puede producir un efecto contrario: distorsionar la señal política que se pretende medir.
Si una consulta tiene por objeto definir el liderazgo de una coalición, su sentido democrático radica en que participen quienes efectivamente........
