“El rostro cambiante de la guerra”
“…La supervivencia, el poder y el ansia de expansión, el afán por controlar y dominar al adversario, impulsan la incorporación vertiginosa de armas novedosas al arsenal militar…”
Escribir sobre una situación bélica en desarrollo es tratar de dibujar la estructura de un tren bala que a toda velocidad pasa frente a nosotros, solo se logran captar algunos detalles. Los hechos que ocurren no se detienen, sus consecuencias son impredecibles sobre las personas, las estructuras físicas y políticas, también sobre el futuro de los países involucrados, el ámbito internacional nunca será igual cuando termine. Como toda actividad humana las guerras también evolucionan.
Nuestra era se define por la velocidad y profundidad de los cambios propiciados por los avances tecnológicos. Los ejércitos en el mundo no escapan de las implicaciones que tiene ese axioma, y se mantienen al día. Las guerras han sido un factor determinante en la evolución de la Humanidad. La supervivencia, el poder y el ansia de expansión, el afán por controlar y dominar al adversario, impulsan la incorporación vertiginosa de armas novedosas al arsenal militar, las cuales causan temor a una población ignorante de su existencia y menos aún, de su impacto sobre la sociedad. Aquí se trata solo de destacar como las guerras, tanto la de Ucrania como la que se desarrolla ahora en Irán, determinan la forma, las tácticas y las estrategias de los conflictos futuros, cada vez más asépticos al utilizar la aniquilación del enemigo a distancia e inclinados al empleo de recursos no cinéticos, serán más deshumanizados. Tratando de entender mejor, esquematizamos algunos hechos que están surgiendo frente a nosotros:
-Cambios profundos en la doctrina militar. Es importante, se trata según la definición del Centro de Doctrina del Ejército colombiano de “…el conjunto de principios fundamentales, con sus correspondientes tácticas, técnicas, procedimientos, términos y símbolos empleados para la conducción de las operaciones y mediante los cuales el ejército de combate y los elementos del ejército generador de fuerza, que apoyan directamente las operaciones, guían sus acciones en cumplimiento de los objetivos nacionales… En consecuencia, es adaptativa a las circunstancias particulares del momento de su aplicación y en muy pocas ocasiones es impositiva”. Las guerras han cambiado totalmente, no solo en el equipo militar, sino en la política a seguir, la ética, la tecnología y sobre todo el campo de batalla que ya no se restringe únicamente al espacio donde se desarrolla una batalla, ahora abarca todos los ámbitos de la sociedad humana.
-Las llamadas guerras de cuarta generación (4GH) borraron limitaciones morales en los conflictos, incorporando la política como arma y desvaneciendo la clasificación entre soldados y civiles, ahora el advenimiento de lo que se denomina guerras de quinta generación, 5GH, nos obliga a conocer algunos elementos y conceptos bélicos totalmente nuevos. En la primera de las nombradas se asumen nociones como la estrategia de asimetría en conflictos, inicialmente era así, cuando un bando tiene más poder que el otro, asimismo el término conflicto híbrido al incorporar al combate tradicional técnicas de guerra novedosas. La asimetría trata de quebrar, desde dentro, la voluntad del enemigo, se infiltran terroristas, se arman guerrillas, etc. Todo el territorio pasa a ser zona de conflicto, no hay un frente, ni vanguardia, ni retaguardia, ni campo o ciudad y la utilización de una fuerte presión sicológica sobre la población mediante el terror y el bombardeo constante de información y desinformación es esencial, para controlar la opinión y desestabilizar sus instituciones. Se utiliza la insurgencia, grupos criminales, mercenarios, se acabó la exclusividad de las fuerzas armadas de carácter nacional. Se desregularizó la guerra. En resumen, la doctrina militar sumó a la destrucción física de fuerzas enemigas, la desarticulación social y política del oponente por cualquier medio.
En la guerra llamada de quinta generación se suma, a todo lo anterior, el uso de tecnologías y armas no cinéticas, estas últimas buscan colapsar el sistema operativo del enemigo, no solamente las estructuras físicas. Se constata el uso de los llamados sistemas autónomos, drones programados de forma tal, que ellos identifican por sí mismos, eligen y destruyen un blanco, sin intervención humana, es el caso de las “municiones merodeadoras”, asimismo, estas máquinas se reúnen en “enjambres” que funcionan con Inteligencia Artificial, coordinando entre ellos durante los ataques, para que libremente, cada aparato, elija uno de los objetivos que ha sido predeterminado mediante la misma IA, para lo cual utilizan los modelos de lenguaje grande (LLM) que aceleran el procesamiento de datos y la toma de decisiones. El uso de tecnología 5G favorece comunicaciones casi instantáneas entre miles de sensores y drones, las decisiones toman milisegundos superando largamente a los humanos, a lo que habría que agregar el uso de “edge computing”, para que los dispositivos procesen los datos localmente, reduciendo el tiempo de respuesta e independizándose de un centro de comando lejano y vulnerable. Coetáneamente, usando Internet, se suman ciberataques utilizando hackers, o jáqueres, y los malware, programas capaces de destruir o paralizar infraestructuras vitales como apagar las redes de comunicación, la electricidad, el agua, el transporte aéreo o ferroviario, tomar el control financiero de un país, robar información, etc., y a la vez, miles de “bots”, en las redes sociales, manipulan a la opinión pública en una escala inmensa con la intención de desestabilizar, incluso en los procesos electorales.
– El uso del espacio exterior en la guerra dejó de ser ciencia ficción, los misiles salen a la estratosfera y reentran a la atmósfera, complicando el tiempo de reacción, su localización y neutralización. Si a lo anterior le sumamos la técnica hipersónica, velocidades muy por encima del sonido, que permiten al cohete eludir las defensas antiaéreas y en pocos segundos llegar al blanco, las guerras las gana el que maneje la mejor tecnología, tanto de ataque como de defensa. Mención aparte son las amenazas reales contra los satélites de comunicación y de observación, sean militares o civiles, su existencia es crucial para la economía mundial y no hablemos del sistema GPS del cual depende la navegación aérea, marítima y terrestre. Ya en el estrecho de Ormuz, de alguna forma, bloquearon el sistema y los barcos perdieron su posición, lo que afirma la importancia de estrechos y canales en mares y océanos. Bloquear el petróleo, los gases, el aluminio y fertilizantes, son armas en este conflicto de Irán.
-Describir toda la tecnología de guerra 5GH es imposible, solo se puede recordar cosas resaltantes como son los agentes armados no estatales, utilizados en la denominada “proxi war” o guerra por delegación, que no es otra cosa sino el uso de un ejército que actúa por subordinación y financiamiento de un estado, quien acude a la negación plausible para deslindarse de responsabilidades, ese es el caso de los Hutíes y el Hezbolá, organizaciones patrocinadas por Irán y componente decisivo en la agresión constante que condujo a esta guerra.
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