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Una cultura cómica llamada carnaval

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04.03.2025

El carnaval, dice el redescubierto filólogo soviético Mijail Bajtín (1895-1975), es un sistema semiótico que se ha ido construyendo a lo largo de los siglos. La lengua carnavalesca impregnó la literatura y las elucubraciones utopistas del Renacimiento. El mundo donde vivió Francois Rabelais (1483-1553), el gran personaje de la literatura francesa y universal del siglo XVI, fue un mundo carnavalesco de inspiración popular, de la plaza pública, que le permitió escribir Gargantúa y Pantagruel, encarnación de la esencia del carnaval, y que pictóricamente se observa con nitidez en la genial pintura El combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma, de Peter Brueghel El Viejo, pintado en 1559, que presentamos arriba.

Muestra la famosa pintura una escena en los Países Bajos, una posada a la izquierda como lugar de diversión, jolgorios, música y cerveza, y una iglesia a la derecha para la espiritualidad, ascetismo y recogimiento. Don Carnal es un gordo mundano sentado a horcajadas sobre un enorme barril, en tanto que Doña Cuaresma, su adversaria, es una dama delgaducha y austera sentada en un reclinatorio eclesial. Malabaristas aquí y religiosas allá en oposición, que logran una metáfora extraordinaria y sugerente del combate entre lujuria y purificación en la que actúan 200 personajes en aquel mundo del siglo XVI.

La novela del Renacimiento Gargantúa y Pantagruel, relata en tono jocoso las correrías de dos gigantes, padre e hijo, que comen y beben excesivamente, profieren obscenidades a diestra y siniestra, emiten enormes eructos, vómitos y ventosidades. En ocasiones critica la educación formal de los monasterios bajo el lema “haz tu voluntad”, lo que inspirará a los anarquistas del siglo XIX. Rabelais critica acerbamente la arrogancia y la riqueza de la Iglesia Católica, ideas que encontró a su alrededor, junto con la Reforma luterana, dice Lucien Febvre, autor que no logrará comprender cabalmente el enorme sentido de la comicidad y de la risa en el siglo XVI contenida en la obra de Rabelais.

Antes de Bajtin otros escritores se habían ocupado del tema del carnaval, Goethe, Lunacharski, Kayser y Belinski, pero es con Bajtín donde tales estudios llegan a su madurez conceptual. Su trabajo, un clásico titulado La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais, Alianza Editorial, Madrid, 1998, lo presenta Bajtín en el Instituto de Literatura Máximo Gorki en 1940, un año antes de que los nazis invadieran a la Rusia de los bolcheviques. Debió esperar largos 11 años el dictamen y se le concedió por razones ideológicas un título menor al que merecía como el de Doctor.

La cultura popular a través........

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