Por la puerta del sol -268-: Rompiendo ataduras
Esta expresión me recuerda el cuento aquel del rey al que le habían regalado dos halcones para que su vuelo embelleciera y alegrara los jardines del palacio. Uno de los halcones volaba todos los días feliz por los jardines. El otro se movía de la rama del árbol en que lo habían puesto solo para ir a comer y a beber. El rey se preocupó mucho por el comportamiento del halcón, pensaba que estaba enfermo. Llamó a veterinarios y capacitados para que salvaran su animal. Nada ocurrió, el halcón seguía aferrado a su rama. Razón que llevó el rey a reunir a todos sus sirvientes y jardineros prometiendo un puesto de caballero del castillo a quien lograra hacer volar el halcón.
Uno de los jardineros que había observado la manera de comportarse del ave decidió cortar la rama en que se posaba. Al sentir que esta caía el halcón salió volando. La única alternativa que tenía era la de caer........
