menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Las pequeñas cosas

51 0
05.03.2026

Hace poco visité a un viejo amigo que lleva varias semanas enfermo. La situación lo ha mantenido en cama y, por ahora, no puede levantarse por sus propios medios. Hablamos un buen rato, como suele ocurrir en esos reencuentros, recordando viejas historias y compartiendo algunas risas. En un momento de la conversación me hizo una confesión inesperada. En estos días de complicada convalecencia, me dijo, su único deseo era algo muy simple: poder levantarse y darse una larga ducha con agua caliente.

Esa frase se quedó en mi cabeza durante el resto del día. Estamos acostumbrados a pensar que nuestros deseos son siempre grandes o complejos, como proyectos, viajes, metas profesionales o preocupaciones que parecen enormes mientras ocupan........

© El Heraldo