¿Y si Europa tenIA razón?
Cuando le diste “aceptar” a la última aplicación que descargaste, ¿leíste los términos y condiciones?
Me atrevo a decir que no.
Durante años hemos hecho eso con nuestra privacidad: aceptar sin preguntar demasiado.
Le contamos a Google qué buscamos. A Instagram qué nos gusta. A TikTok qué nos entretiene. Al celular dónde estamos. Y ahora, con la inteligencia artificial, dimos un paso mayor: comenzamos a contarle cómo pensamos.
A la IA le entregamos correos, documentos, fotografías, conversaciones, estrategias, problemas personales y dudas. Lo hacemos porque es útil y fascinante. Pero casi ninguno sabe qué sucede con esa información después de oprimir........
