¡Se fue enero!
El 2026 despide su primer mes y, como siempre, el tiempo confirma que no espera a nadie. Pasa volando, dicen, y aunque es inevitable, no deja de golpearnos con su velocidad. La vida es corta y, en muchos momentos, dura. Para algunos, que el tiempo avance es un alivio; para otros, una advertencia silenciosa de que no hay espacio para la indiferencia.
Este es un año de expectativas, cambios y decisiones profundas. Colombia entra en un ciclo electoral que definirá el rumbo del Senado y de la Presidencia de la República. El viejo refrán lo resume bien: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Nuestra historia lo confirma. Los colombianos hemos aprendido a resistir la violencia, la pobreza y,........
