El mejor aliado de Putin
Durante décadas, la mayor fortaleza de la OTAN no fueron sus tanques, sus aviones ni sus portaaviones. Fue una idea mucho más poderosa: la certeza. La certeza de que un ataque contra cualquiera de sus integrantes desencadenaría una respuesta colectiva. La certeza de que Washington respaldaría a Europa. La certeza de que el famoso artículo 5 no dependía del humor del ocupante de la Casa Blanca.
Las alianzas militares viven de esa confianza. Cuando desaparece, comienza la erosión.
Eso explica por qué las declaraciones de Donald Trump durante la cumbre de Ankara resultan más importantes que el intercambio verbal con Pedro Sánchez.
Es cierto, primero calificó a España como un socio “terrible”, pidió cortar relaciones comerciales, criticó el escaso compromiso europeo y volvió a introducir disputas paralelas como Groenlandia. Horas después aseguró que había encontrado “mucho cariño” y “mucha unidad” y reafirmó que Estados Unidos permanecería........
