Todo mal con la reforma electoral
No estoy de acuerdo con que la reforma electoral, conforme a lo último enviado por la presidenta a San Lázaro, sea el último clavo en el ataúd de la democracia. Por Dios. Ese clavo está puesto hace ya muchos meses. Si vamos a usar lugares comunes para etiquetar la iniciativa, me parece que funciona mejor la de “cereza que corona el pastel”. La democracia mexa ya había valido madres. Esta nueva reforma es solo es un acto de virtuosismo estético autoritario, un remate de faena, que ayuda a reforzar el mensaje ante ti, lector no oficialista, y ante todos los que están en posiciones parecidas, de que aquí manda la 4T, y va a mandar por mil años, y hazle como quieras.
Dicho lo anterior, creo que la........
