La OTAN llega a Ankara con más dudas que certezas
Hubo un tiempo en que las cumbres de la OTAN servían para proyectar una imagen de cohesión estratégica. Bastaba una fotografía de los jefes de Estado y de gobierno para transmitir la idea de un bloque sólido, con objetivos compartidos y un liderazgo occidental indiscutible. Hoy ocurre exactamente lo contrario. La hipotética reunión en Ankara sería menos una exhibición de fortaleza que un ejercicio de contención de daños.
El desgaste del orden internacional liderado por Occidente ya no puede atribuirse únicamente al ascenso de China o a la agresividad de Rusia. También responde a las propias contradicciones internas de una alianza que enfrenta dificultades para definir prioridades comunes, repartir responsabilidades militares y sostener el consenso político que durante décadas fue su principal activo.
Donald Trump llega a este escenario insistiendo en que Estados Unidos recuperó el respeto del mundo. Sin embargo, la realidad internacional ofrece una lectura mucho menos complaciente. Su política exterior, basada en la presión permanente sobre aliados y adversarios por igual, ha fortalecido la percepción de que Washington privilegia los intereses inmediatos sobre los........
