El nuevo gobierno es un ¿espejismo?
El mercado inmobiliario en Venezuela se está transformando de manera importante, tras la llegada del “nuevo gobierno”, que encabeza la madurista Delcy Rodríguez. Los venezolanos en el exterior están buscando cada vez más comprar una propiedad en su país, ya sea para regresar o, en todo caso, para vacacionar.
Según The New York Times, desde Caracas pasando por las zonas petroleras hasta los destinos de playa, se han reportado aumentos de precios que oscilan entre 20 y 50 por ciento. Por ejemplo, una casa que hace dos años estaba listada en 55 mil dólares pasó a 85 mil, después de la caída de Nicolás Maduro.
A ello hay que sumarle la aparente posibilidad de libertad política y de una mejora de la economía con la “nueva administración”, que ha despertado entusiasmo entre los venezolanos dentro y fuera del país. Sin embargo, puede ser muy temprano para echar las campanas al vuelo y comenzar a comprar una casa u oficina.
La reciente reforma energética para que Estados Unidos pueda invertir en el sector petrolero, sin duda, comenzó a validar el incipiente y dudoso gobierno venezolano que, dicho sea de paso, no puede negar su pasado represor. Son los mismos que gobernaron con Maduro durante 12 años.
El derrocamiento de Maduro por parte de Estados Unidos, el pasado 3 de enero, abrió un nuevo capítulo en la historia de Venezuela, pero tampoco se puede olvidar que los dirigentes que hoy gobiernan esa nación no saben otra forma de conducir un país si no es con mano dura.
Ni que estaban vinculados con el trasiego de droga hacia Estados Unidos y Europa bajo la trama del Cártel de los Soles, que por cierto para el discurso del gobierno de Trump desapareció en cuanto la presidenta Rodríguez se volvió su aliada.
Que no se olvide que el gobierno de Maduro provocó un éxodo de más de ocho millones de venezolanos que huyeron del hambre, la escasez, la represión o para evitar la cárcel.
En ese sentido, el nuevo régimen madurista no ha aprobado la Ley de Amnistía y hoy todavía hay cientos de prisioneros en las cárceles. El comité para la Liberación de los Presos Políticos ha recibido más de 2 mil 700 solicitudes para beneficiarse de la libertad plena. Hay en fila unos 11 mil venezolanos bajo régimen de presentación.
En otras palabras, el sesgo represor está ahí, ese no se ha ido como Maduro y de cierta manera es normal. Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Jorge Rodríguez y su hermana la presidenta encargada Delcy, todos eran parte de la dictadura madurista e incluso algunos vienen desde Hugo Chávez, solo que hoy se pusieron la camiseta de Trump.
El asunto es que el entusiasmo por regresar a Venezuela comienza a tomar pies y cabeza y el sector inmobiliario se está reactivando de manera significativa. Habrá que ver qué sucede cuando este régimen represor disfrazado de bueno vaya a elecciones y, por una extraña razón, pierda, aunque parece difícil, porque Trump ya les quitó de encima a María Corina Machado.
POR ISRAEL LÓPEZ GUTIÉRREZ
ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM
