PISA, sin pedestal
La prueba PISA tiene valor. Permite observar tendencias, identificar brechas y comparar grandes patrones de desempeño entre sistemas educativos. Una cosa es comparar y otra explicar. La prueba puede mostrar que un país obtuvo menos puntos que otro. No puede decir, por sí sola, por qué ocurrió, qué política produjo ese resultado ni cuál reforma debería corregirlo. Ahí comienza la exageración.
PISA no examina a todos los jóvenes de un país, ni todos responden exactamente las mismas preguntas. Trabaja con muestras, diseños matriciales y estimaciones psicométricas. En México, además, representa a una parte de la población de 15 años que permanece dentro del universo escolar elegible. Quienes quedaron fuera del sistema también quedan fuera de la........
