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Un mundo en restauración

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Hace ya más de tres años que El Heraldo de México abrió generosamente un espacio de expresión a la Asociación del Servicio Exterior Mexicano (ASEM). Nuestro “Envío Diplomático” se ha convertido en un espacio privilegiado para los miembros de la ASEM, todos ellos de carrera, quienes comparten análisis, opiniones e historias de su quehacer profesional.

El Envío Diplomático de la ASEM tiene desde su origen el propósito de compartir con la sociedad a la que servimos aspectos profesionales de nuestro desempeño en diversas partes del mundo. Como es sabido, la práctica diplomática tiende a la discreción de las negociaciones y se sabe de sus triunfos más bien en la pluma que firma tratados o en la discusión pública en momentos de crisis.

Tal vez por esa discreción se tejen percepciones de un mundo irreal de lujos y privilegios que hace a las personas diplomáticas fácilmente blanco de ataques y rumores. En un sistema mixto como el mexicano, en donde conviven lo mismo diplomáticos de carrera que nombramientos políticos, estos últimos, usualmente conocidos en los medios de comunicación, resultan de interés personal y hasta blanco de ataques dirigidos a ellos o a las personas que los nombraron.

Justo en estos días en que se acerca una elección relevante en Hungría, al leer a Adam Lebor en su The Last Days of Budapest” destaca la poco conocida labor de los representantes diplomáticos de España, Suecia, Suiza y Portugal que salvaría a miles de personas de la barbarie nazi y de la extrema derecha húngara; ahí se ilustra la discreción y la eficiencia de la labor diplomática aun en momentos extremos y sin más armas que el derecho y la razón.

Por eso también en la ASEM nos resultaba obvio dotarnos de una tribuna que permita ilustrar las pequeñas grandes acciones de nuestro trabajo, lejos del vaivén político, pero sustantivas para la marcha internacional del país.

Ser representante de un país es una gran responsabilidad. En la diplomacia profesional mexicana se aborda una carrera que puede significar cuarenta años de vida y, con esa trayectoria escalafonaria que supone, también van los proyectos familiares de quienes la integran. Empezamos la andadura frecuentemente solos o en una muy reciente situación de pareja; las y los hijos llegan y nos acompañan un trecho, pero con frecuencia retornan antes a México o inician su propia ruta en otros países. Se trata de una vida nómada, llena de experiencias y oportunidades, en constante competencia profesional, tanto al interior del Servicio como con colegas de otros países, pero lejos físicamente del país al que representamos y por ello también el Envío Diplomático de la ASEM es una forma de enriquecer el vínculo con la patria.

A los pocos más de mil integrantes profesionales del Servicio Exterior (SEM) se suma algo más de una centena de designaciones políticas, ya sean como titulares de representaciones o en labores técnicas de apoyo. Abundan en la historia del SEM muestras de reconocimiento al profesionalismo de nuestra diplomacia expresada por aquellos nombrados políticamente al momento de su partida. Felizmente “los prietitos en el arroz” son contados y sin dificultad se puede encontrar mucho más una responsabilidad en su actuar que en acciones de las personas profesionales de la diplomacia.

La ASEM representa a más del 40% de los miembros activos del SEM y casi 70% de sus retirados. Acumula experiencia y muchas de sus gestiones se expresan en la Ley del Servicio que nos rige. Destaca que constitucionalmente sólo las Fuerzas Armadas y el Servicio Exterior se rigen por sus propias leyes y eso habla de la relevancia que desde el inicio de la República se ha dado al SEM.

La Asociación, única representación gremial de la diplomacia mexicana y con más de setenta años de existencia –el SEM fue establecido con el nacimiento a la independencia en 1821– continuará cada lunes compartiendo sus experiencias desde su Valija  Diplomática, en tanto que este autor se muda a Un Mundo en Restauración, espacio de análisis internacional.

Más mundo en México Sin duda.


© El Heraldo de México