Estados Unidos, un vecino con antojo de guerra
Washington insiste, México se planta. El gobierno de Donald Trump mantiene una oferta tan âeficazâ como peligrosa: personal militar, operativos y armas para âdestruirâ guaridas y centros de operación de los cárteles del narcotráfico en territorio mexicano.
La presidenta Claudia Sheinbaum, en cambio, sostiene una lÃnea que deberÃa ser obvia en cualquier paÃs soberano: cooperación e intercambio de información, toda la que quieran; intervención militar, nunca.
Ese pulso quedó sobre la mesa en la conversación que sostuvieron Trump y Sheinbaum el lunes pasado. La llamada no sólo fue un contacto diplomático: fue un recordatorio de que, para ciertos halcones en EU, la seguridad MéxicoâEstados Unidos se lee como un problema externo que se resuelve âentrandoâ, no coordinando.
Y aunque en público se maquille el mensaje, el impulso intervencionista no desaparece: se administra, se pospone y se reactiva cuando conviene.
La narrativa de âdestruirâ cárteles suena bien, pero en la práctica suele traducirse........
