Recuperar la confianza empresarial es la clave
El pasado 3 de febrero, el INEGI dio a conocer un dato que funciona como un indicador adelantado del clima económico y que merece algo más que una lectura superficial: la confianza empresarial.
Esta volvió a deteriorarse en enero y, en comparativos anuales, todos los sectores registraron retrocesos. El Indicador Global de Opinión Empresarial se ubicó en 48.0 puntos en enero de 2026, con una caída anual de 3.4 puntos. No se trata de un ajuste marginal ni de un tropiezo coyuntural, sino de una señal clara de que el sector productivo ha entrado en una fase de mayor cautela.
Conviene detenerse en cómo se interpretan estas cifras. Los indicadores de confianza empresarial están construidos como índices de difusión, en los que el umbral de 50 puntos separa el optimismo del pesimismo. Lecturas por arriba de ese nivel indican que predominan las respuestas favorables; valores por debajo reflejan que son más las opiniones negativas o de deterioro. Cuando el índice se mantiene bajo 50 durante varios meses, suele anticipar decisiones defensivas: menor inversión, prudencia en la contratación y aplazamiento de proyectos. No es solo un cambio de ánimo, sino un ajuste en la conducta........© El Financiero
