No es solo la CNTE, las pensiones van a presionar
Ayer, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y el director del ISSSTE, Martí Batres, pusieron sobre la mesa el costo de revertir la reforma a la Ley del ISSSTE de 2007: alrededor de 7 billones de pesos.
Para dimensionar la cifra, conviene traducirla a un lenguaje más familiar: equivale a cerca de 20 puntos del Producto Interno Bruto. Es decir, una quinta parte de todo lo que la economía mexicana produce en un año tendría que destinarse a reconstruir el viejo sistema solidario.
Así sea un costo que se distribuye a lo largo de varias décadas, es una cantidad que está fuera de toda proporción y de todo alcance.
Pero si se cree que basta con no revertir la reforma para evitar que se nos venga encima un problema presupuestal por el pago de pensiones, es que no hemos visto la película completa.
Déjeme comenzar por el principio: la reforma de 1997 que creó el sistema de las Afores.
Antes de esa fecha, los trabajadores afiliados al IMSS tenían garantizado su retiro bajo un esquema que se denomina de “beneficio definido”. Es decir, bastaba con cumplir las semanas de cotización requeridas para obtener una pensión vitalicia........
