Paloma y el teatro de la moderación
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Fue el sociólogo Erving Goffman quien nos enseñó que la vida es más parecida al teatro de lo que parece. A diario, como los actores, acudimos a todo tipo de marañas para manejar la impresión que damos a los demás de nosotros. Y en lo que a marañas teatrales respecta, entre los políticos colombianos, pocos han dominado ese esquivo arte como el expresidente Álvaro Uribe.
Desde Laureano Gómez, no había existido en el país un ícono capaz de encarnar con tanta contundencia los dogmas de la derecha reaccionaria. Con todo y eso, Uribe se las ha ingeniado, una y otra vez, para disfrazarse ante el público de centrista liberal defensor de la institucionalidad, a la vez que, detrás del telón, ha puesto en marcha la agenda ultraconservadora con la que realmente comulga. No es en vano que su partido, el más derechista del espectro ideológico, se llame Centro Democrático. Tampoco es en vano que siempre haya apostado por los candidatos más aptos........
