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Claudette Colvin y Renee Nicole Good

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19.01.2026

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Como en El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, la famosa novela de Stevenson, hay en el alma de Estados Unidos un lado bueno, luminoso, y otro, oculto, en el que se esconde un fondo malévolo y pernicioso. Las dos mujeres que dan título a este artículo forman parte del lado brillante y bondadoso de ese país, así la primera haya sido apresada, maltratada y tildada de ser una agitadora y la segunda haya sido declarada “terrorista doméstica”. Ambas murieron esta semana. La primera, negra, a los 86 años, por achaques de la edad; la segunda, blanca, asesinada por un agente del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), Jonathan Ross, instructor de tiro, veterano de Irak y, según allegados suyos, ferviente militante de MAGA.

Claudette Colvin tiene un gran mérito. En 1955, cuando tenía apenas quince años fue la primera (meses antes que Rosa Parks, quien se convirtió en el símbolo de esa lucha contra leyes........

© El Espectador