Cielo roto, saberes limitados
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Las aguas han hecho su presencia húmeda y yerta en estos días de comienzos de octubre. En la noche acompañan el sueño y al amanecer se lanzan descaradamente sobre los pocos caminantes que no pueden llegar tarde al trabajo. Los paraguas deambulan para sembrar de colores el pavimento yerto.
Es el invierno en el trópico. Porque aquí no hay sino dos estaciones que se reparten el año de modo caprichoso. Y no solo el año, sino los mismos días, pues en 24 horas se puede presentar toda la gama de climas que en otras latitudes guardan una disciplina rigurosa.
Seguramente de esta anarquía del cielo proviene el desorden del genio y del…
Seguramente de esta anarquía del cielo proviene el desorden del genio y del temperamento de los habitantes locales. En........
