El riesgo que nadie quiere ver
Nadie parece dimensionar el tamaño de la deuda que México está acumulando, y endeudarse no necesariamente es malo. Un país puede hacerlo para construir infraestructura, elevar su productividad y generar crecimiento; el problema comienza cuando la deuda crece y la economía no, ahí está nuestra verdadera preocupación.
México mantiene una deuda pública cercana al 50% del PIB, mientras las expectativas de crecimiento para 2026 apenas rondan el 1%. No estamos ante una crisis de deuda, pero sí frente a una combinación que debería encender las alarmas: más obligaciones y muy poco crecimiento para sostenerlas. Moody’s acaba de bajar la calificación soberana de México a Baa3, seguimos teniendo grado de inversión, pero estamos en el último escalón antes del grado........
