México: donde el potencial existe, el desarrollo se promete, pero…
Ciudad de México.- Los ganadores del Premio Nobel de Economía 2024, Daron Acemoglu y James A. Robinson (2013), sostienen en su obra Por qué fracasan los países que la prosperidad de las naciones no depende de factores culturales, de su ubicación geográfica, de la disponibilidad de recursos naturales ni, mucho menos, del clima. El verdadero determinante del desarrollo —afirman— radica en el funcionamiento de sus instituciones políticas y económicas.
A partir de una vasta evidencia histórica, los autores concluyen que existen dos tipos de instituciones que definen el rumbo de las sociedades. Por un lado, las instituciones inclusivas, aquellas que protegen los derechos de propiedad, fomentan la participación política, promueven la competencia y generan incentivos para invertir, innovar y trabajar. Por el otro, las instituciones extractivas, caracterizadas por la concentración del poder en manos de unos cuantos, la limitación de la participación económica y política y la posibilidad de que las élites extraigan riqueza del resto de la sociedad.
Aunque la siguiente afirmación se antoja para discutirse entre copas de vino y tapas, es difícil disentir que México ha sido históricamente, una sociedad dominada por instituciones políticas y económicas extractivistas. Desde la fundación de Tenochtitlán hasta nuestros días la constante ha sido la........
