La ciudad de los niños heridos
Hoy que estamos cerca del Día del Niño, escribo con este nudo en la garganta: Juárez es una ciudad llena de niños emocionalmente heridos. Voy a enfocarme en los infantes que vivieron la triple crisis de violencia, carencia y abandono entre el 2008 y el 2011, y que hoy se esconden en el cuerpo de adultos jóvenes de entre 20 y 25 años; una generación que vive a la defensiva y que se resiste a sentir.
Quienes han dado el paso evolutivo hacia el acompañamiento terapéutico saben que a ese niño que un día fuimos se le llama “niño interior”. Todas las heridas emocionales del niño que un día fuimos pemanecen en lo más profundo de nosotros, controlando nuestras acciones y las relaciones de nuestra vida cotidiana. La base de las crisis personales casi siempre está en ese niño que nos acompaña durante el resto de nuestras vidas.
Hoy Juárez vive algo que me atrevo a llamar una silenciosa epidemia de ansiedad y depresión. La mayoría de los adultos en sus 20s no hablan de sentir ansiedad o depresión porque sienten vergüenza. A veces ni saben que las padecen porque para ellos es un estado natural desde niños que se gestó con varios factores.
Violencia: Entre 2008 y 2011, el ecosistema de los niños juarenses dejó de ser un entorno de exploración para convertirse en un escenario........
