La herencia silenciosa
Hace algunas semanas comencé a leer un libro sobre la vida de San José. Confieso que me llamó mucho la atención una idea que aparece desde las primeras páginas. El autor sostiene que: “en la actualidad vivimos los tiempos de San José”. La afirmación me pareció extraña. Después de todo, hablamos de un hombre que vivió hace más de dos mil años, que apenas aparece mencionado en los Evangelios y del que no se conserva una sola palabra pronunciada por él.
Sin embargo, conforme avanzaba en la lectura, la frase comenzó a tener sentido.
Vivimos en una época donde pareciera que todo debe hacerse visible. Las redes sociales nos invitan a compartir cada momento, cada opinión y cada logro. La política se ha convertido en un espectáculo permanente. La fama suele confundirse con la importancia y muchas veces pareciera que aquello que no se exhibe simplemente no existe.
Por eso resulta tan llamativa la figura de San José. No fue un gobernante ni un líder militar, fue un humilde y recatado carpintero. No encabezó movimientos ni dejó discursos para la historia. Su vida transcurrió en silencio y lejos de reflectores, sin embargo fue el hombre elegido para cuidar de María y acompañar la infancia de Jesús. Su grandeza no estuvo en lo que dijo, sino en la forma en que vivió.
Quizá por eso la figura de San........
