El aire que respiro
Como muchos de ustedes habrán notado, la tos persistente, la que parece ceder pero vuelve, se ha vuelto un problema frecuente para muchos juarenses de cualquier edad. Solíamos pensar que los climas desérticos y arenosos como el nuestro predisponen a enfermedades de la piel, como resequedad y alteraciones en el color, hasta envejecimiento prematuro, ojos llorosos o resecos e incluso problemas nasales o respiratorios; solíamos pensar que era propio de la transición de ciertas estaciones del año, como en nuestro Juaritos, del che frío al che calor, pasando por el che aigronazo.
Sin embargo, hoy se agrega una preocupación mayor, como es que los episodios de enfermedad o sus síntomas duran más tiempo, y que esto no se debe solo a una cuestión orgánica o del ataque de microorganismos, sino ambiental: la calidad del aire que respiramos.
Y aquí, hablando de aire, nos vamos a dar vuelo, empezando porque el parque vehicular de la ciudad incrementó casi un 30 por ciento, pasando de 500 mil unidades a 800 mil, esto tan solo en los últimos cinco años, tiempo donde se permitió el ingreso de miles de carros por cuestiones del decreto de importación, además de que las plataformas de servicio privado de transporte han crecido de manera impresionante ante la falta de rutas alimentadoras.
Los diversos sectores donde se han asentado........
