Donde hay educación no hay distinción de clases: confucio
Tristeza, entre otros sentimientos y certezas, es lo que produjo el anuncio de la modificación del calendario escolar que la Secretaría de Educación Pública, en su Boletín 161, publicara en la página oficial del gobierno federal el pasado 7 de mayo sobre el acuerdo de finalizar el ciclo escolar el 5 de junio y no el 15 de julio, cinco semanas antes de lo previsto. Esto no fue una propuesta, como después se dijo para enmendar lo hecho: “La medida se tomó para proteger a las comunidades escolares ante las altas temperaturas que se están registrando y por la realización del Mundial de Futbol”. Ni el texto lo dice ni en la imagen del calendario publicado ese día aparece alguna leyenda con la palabra “propuesta”.
Tristeza porque la educación no merece ser tratada “a prueba y error”.
Años como docente y recorridos por la periferia enseñan certezas que no permiten dar el beneficio de la duda a las afirmaciones que se hicieron entre cuando se dio el tan desafortunado anuncio y su rectificación. ¿Por el calor se suspenden las clases? ¿Acaso es el primer año que esto sucede? Tal argumento solo deja ver la falta de atención a las condiciones en que los niños aprenden y una poca........
