El secretario que dicta sentencias desde la comodidad del escritorio
En Ciudad Juárez, el transporte público no es un servicio; es una carrera de obstáculos. No es opinión, es la estadística de la calle: rutas fantasma y esperas inhumanas. Pero, mientras el sistema colapsa, hay algo que sí funciona con precisión quirúrgica: el discurso de la estigmatización.
El secretario de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, ha decidido abordar la crisis no con planes técnicos, sino con etiquetas. En el centro del conflicto, lanzó la palabra: “malandros”. No la usó como un diagnóstico jurídico, sino como un proyectil mediático. Y es aquí donde la gobernanza se descompone.
Desde la teoría de la administración pública, sabemos que, cuando un gobierno reduce un problema estructural a una categoría moral, está claudicando. Deja de gestionar para empezar a juzgar. ¿Existen vicios en el sector? Es probable. ¿Hay intereses opacos? Nadie lo duda. Pero un secretario de Estado no está para lanzar insinuaciones al aire; está para aplicar la ley, intervenir el........
