menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Como gato boca arriba

20 0
25.03.2026

Ciudad de México.- "Se capan gatos". En algunas ventanas saltilleras vi ese letrero de pasados tiempos, lo mismo que otros igualmente pretéritos: "Hospital de medias". "Se hace trou trou". "Solicito sirvienta que no cante 'Amor perdido'". "Vendo piano en 2 mil pesos, lo menos lo menos mil". Eso de "Se capan gatos" obedecía al hecho de que era costumbre de quedadas, o sea de mujeres que no se habían casado, tener un gato de compañía. El minino, siguiendo su natural instinto, se salía por las noches a las azoteas en busca del opuesto género, y a veces tardaba días en regresar, lo cual ponía angustia en el ánimo de su amorosa dueña. A fin de evitarse esa zozobra, la madura señorita contrataba a un capador, que con diestra mano y filosa navaja le quitaba sus impulsos genésicos al gato, el cual quedaba convertido en morrongo, perezoso y gordinflón, pero pacífico y casero. A uno de esos mansurrones michos le preguntó un amigo: "¿Ya no sales a las azoteas?". "Respondió: "Sí salgo, pero ahora voy solamente en carácter de asesor". Una cierta solterona encontró en el fondo de un viejo arcón una lámpara de forma extraña. La frotó para........

© El Diario