Sobrevivir a la realidad
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este martes durante una comparecencia en la sede de la FAO en Roma. / FEDERICO PERRUOLO / EFE
Pedro Sánchez ha convertido la resistencia a la realidad en una forma de gobierno. Sobrevivió a primarias imposibles, a barones que lo daban por muerto, a una moción de censura que parecía casi una extravagancia y a una colección inagotable de crisis, escándalos y derrotas electorales. La supervivencia terminó por convertirse no ya en una estrategia, sino en la identidad política de él, de su corte y su partido. Tras el escándalo de Zapatero, resistir deja de ser fortaleza y empieza a parecerse mucho más a puro miedo. A ese miedo que hace que Sánchez abandone el país cada vez con más frecuencia para hacerse aplaudir fuera.
Por eso las declaraciones de García-Page tienen una importancia política enorme: no porque el presidente de Castilla-La Mancha sea hoy capaz de derribar a Sánchez. No lo es. Tampoco porque el PSOE vaya a rebelarse mañana contra su secretario general. Eso no va a suceder. La trascendencia reside en que, por primera vez desde que estalló el escándalo de los negocios de Zapatero, un dirigente socialista con poder real, con mayoría absoluta y con legitimidad electoral propia, expresa públicamente algo que........
