Pasamos del MAS al más peor
Los bolivianos fuimos contundentes en las últimas elecciones. El pueblo le dio un voto castigo al MAS después de casi 20 años de abuso de poder por dirigentes y federaciones que se arrojaron la representación del pueblo olvidando sus promesas y potenciando las prebendas.
Durante esos años vimos una justicia sometida al poder político, el escándalo del Fondo Indígena, instituciones debilitadas y denuncias recurrentes sobre corrupción, clientelismo y narcotráfico. También vimos cómo la institucionalidad electoral perdió credibilidad.
Pensábamos que cambiar de Gobierno significaría comenzar a cambiar esas prácticas. Pero nada ha cambiado.
Las elecciones subnacionales volvieron a dejarnos episodios preocupantes. Candidatos a la Alcaldía de El Alto, como Eyner Viscarra y el mayor Vargas, quedaron fuera de carrera prácticamente sobre la hora electoral. Y mediante chicanas y maniobras políticas, más de dos millones de paceños terminamos sin poder elegir gobernador.
Sin defender candidatos específicos, de lo que se trata es de defender el derecho ciudadano a elegir. Y las “maniobras de comunicación política” del oficialismo buscaron precisamente lo contrario: acumular poder en lugar de reconocerlo en los otros.
Y mientras todavía intentábamos entender estas señales,........
