Ladran, luego no cabalgamos
12 de julio 2026 - 03:08
Lo de “ladran, luego cabalgamos” se puede aplicar a muchas situaciones. No es infrecuente que lo utilice un soberbio que no tolera las críticas, por evidente que sea su error. Sin olvidar que, a veces, los ladridos asustan al caballo, este se encabrita y el jinete da con los huesos en el suelo.
Cuando leí los mensajes de colaboración y apoyo entre Sánchez y Moreno creí que, por una vez, se había evitado la vergüenza de liarse a muertazos, como sucedió con las tragedias de la dana o Adamuz. Tonto de mí. Incauto. Iluso. Cándido. Pelapájaros. Olvidé que PP y PSOE tienen sus respectivos rottweilers. Y se gruñeron, se enseñaron........
