¿Es China perdedora en esta guerra?
Estados Unidos es el primer productor mundial de petróleo. Es exportador neto de crudo y productos petrolíferos. Es también el primer exportador de gas natural licuado del mundo. China es el primer importador mundial de petróleo y, también, el primer importador mundial de gas natural licuado (GNL). No es posible disociar esta realidad de los acontecimientos bélicos que hemos vivido y estamos viviendo.
Primero fue Venezuela, régimen cuyo desastre económico fue paliado por abundantes préstamos de China, pagaderos en petróleo. Ahora Irán, que suministra el 13-14% del petróleo importado por el gigante asiático y es su tercer suministrador, tras Rusia y Arabia Saudita. En 2021, China firmó un acuerdo estratégico con el gobierno iraní por el que se comprometía a invertir 400.000 millones de dólares durante veinticinco años en sus infraestructuras. Empresas chinas entraron a colaborar en el desarrollo y explotación de importantes campos de petróleo y de gas. Un cambio de régimen en Irán significaría un notable paso atrás para China. Un Oriente Medio bajo total influencia norteamericana supondría un importante riesgo estratégico para un país que consume más de 16 millones diarios de barriles -el 16% del consumo mundial-, de los que importa el 75%. La mitad de estas importaciones pasa por el estrecho de Ormuz. Tampoco es posible olvidarnos del gas natural licuado. Qatar proporciona a China el 27% de sus importaciones de GNL.
Trump da la guerra por casi acabada, pero no son pocos los analistas que apuntan a una prolongación del conflicto. Tras casi 50 años de dictadura teocrática, la clase dirigente iraní controla todos los resortes del poder. No es fácil, no ya que se avenga a........
