La falacia de los dos PSOE
Se equivocan quienes piensan que existe otro PSOE que nada tiene que ver con el sanchismo y que, si se mantiene oculto, es porque Pedro Sánchez tiene maniatado el partido. Esa es una verdad a medias porque, a mi entender, yerra en lo elemental. Empecemos por lo que no se cuestiona: Pedro Sánchez ha maniatado el partido, es verdad, y lo ha convertido en un órgano de aclamación. No cabe la sorpresa al respecto porque desde que Pedro Sánchez llegó a la secretaría general no ha hecho otra cosa que traicionar sus propios principios de democratización interna. Decir una cosa y hacer la contraria, tampoco vamos a extrañarnos de eso.
El Partido Socialista, para superar el trauma interno que provocó la salida de Felipe González tras más de dos décadas de liderazgo incontestable, recurrió a un modelo experimentado en otras democracias, unas elecciones primarias. La teoría, en principio innegable, era que una mayor participación de militantes y simpatizantes en la elección de los candidatos provocaría que los partidos se abrieran más a la sociedad y tuvieran un funcionamiento interno más democrático, menos de ‘mesas de camilla’, como se decía entonces para señalar a los núcleos cerrados de poder, las baronías. Desde el primer intento, en 1998, dos años después de que Felipe perdiera las elecciones frente a Aznar, las primarias del PSOE han sido un desastre. Hasta que llegó Sánchez y decidió acaparar todo el poder de las urnas para modelar la secretaría general más autoritaria de cuantas han existido. Y no se dice autoritaria por el hiperliderazgo que ejerce, ni por el........
