La "prioridad nacional", penúltimo regalo de Vox al sanchismo
Si toma uno la molestia de leer con calma el texto del acuerdo de Gobierno que han firmado en Extremadura el PP y Vox y, en su parte realizable, encuentra un programa bastante convencional de un gobierno conservador del siglo XXI; nada que asuste especialmente. No parece que vayan a comerse a los niños crudos.
Eso sí, el acuerdo viene trufado de un puñado de concesiones retóricas a Vox. Se ve que los de Guardiola han negociado con la ley en una mano y la experiencia en la otra y los de Vox con el catecismo del agitprop populista. De forma que ambos han obtenido lo que buscaban: el PP un programa realizable sin necesidad de romper la vajilla y un cierto compromiso de estabilidad (que siempre será relativo con ese socio) y Vox unas cuantas banderas que ondear en la guerra cultural.
Ciertamente, lo que se refiere a la inmigración transpira xenofobia por todos sus poros. Pero la mayoría de las medidas que anuncia está fuera de las competencias de un Gobierno autonómico (al menos, de este), como los redactores admiten varias veces, o requiere reformas de leyes nacionales para las que en ningún caso habrá mayoría en esta legislatura.
Puesto que este acuerdo es la plantilla que se reproducirá en Aragón, en Castilla y León y, si se tercia, en Andalucía, trapisondas legislativas como poner patas arriba la ley de Extranjería (mayormente para transformarla en ley contra la extranjería) son pistas que Abascal deja colocadas para cuando toque negociar la investidura de Feijóo. De momento, lo más concreto es que en las escuelas se suministrará una estricta “dieta extremeña”: todo productos de la tierra.
Sin embargo, el concepto “prioridad nacional” es a la vez inane en la práctica para el próximo Gobierno de Guardiola, pero una bomba de relojería adosada al casco de la política........
