Cuatro elecciones y un funeral
En la noche electoral del 17 de mayo, toda la atención se centrará en si el PP consigue o no los 55 escaños de la mayoría absoluta. Es importante por dos motivos: porque Vox se ha mostrado capaz de bloquear una investidura adosando los votos de sus diputados a los de la izquierda y porque la experiencia demuestra que el PP gobierna con eficiencia allí donde lo hace desembridado de alianzas extremistas (Galicia, Madrid, Andalucía) y lo hace con tropiezos y dificultades allí donde queda sometido al chantaje de una extrema derecha populista que piensa más en devorar a su socio mayor que en servir al interés público.
No obstante, esa predicción no puede obtenerse de esta ni de ninguna otra encuesta. Tal como está el patio, con los mismos porcentajes de voto a nivel regional la moneda puede caer de un lado o del otro de la frontera de los 55 escaños por diferencias insignificantes en el último cociente de una o dos provincias: algo indetectable para una encuesta convencional.
Ante la cuestión de si el PP tendrá o no mayoría absoluta en el próximo Parlamento andaluz la única respuesta honesta que puede dar un experto electoral es "no lo sé". Quien afirme saberlo está intoxicando o no tiene puñetera idea de este negociado.
Por lo demás, esta última encuesta que la ley permite difundir es meridianamente clara en sus indicaciones políticas. Tan clara como lo fueron las votaciones ya consumadas en Extremadura, Aragón y Castilla y León (en total, un........
