¿Por qué lo llaman prioridad nacional cuando quieren decir arraigo?
Desgraciadamente, la sensación no estará tan extendida como debería por culpa del dramático problema de la vivienda que sufre este país, pero seguro que a quienes ya han pasado por todo el proceso que implica acceder al mercado inmobiliario como propietario les resultará muy familiar.
Ocurre en ese momento en que acudes a la notaría a firmar las escrituras de la compraventa, sin saber muy bien si estás pisando la tierra prometida o el corredor de la muerte. Entonces, el fedatario público recita una salmodia plagada de términos extraños que desconoces y al mismo ritmo que emplea Roberto Leal en leer las definiciones de la prueba final de Pasapalabra cuando el tiempo se acaba. Haces como que atiendes y entiendes, asientes de vez en cuando, dudas si hacer alguna pregunta y finalmente acabas diciendo que sí, que todo correcto, y estampando tu autógrafo en el documento sonriente, como si acabaras de firmar cinco temporadas por el Real Madrid en lugar de atarte de por vida a una hipoteca.
No sé muy bien por qué recuerdo esa impresión cuando escucho a Juanma Moreno y Manuel Gavira explicar el contenido del pacto de gobierno que han suscrito para los próximos cuatro años en Andalucía. Porque o bien a alguno de ellos, o a los dos, le ha pasado como a quien oye hablar en el despacho del notario de TIN, TAE, diferencial o novación sin mover un músculo, o bien ambos están interpretando un papel que tiene a todos los andaluces como público.
Será que me hago mayor, o que la cercanía de........
