Ilustres ignorantes contra la visita del Papa a la España aconfesional
Vamos justos de faros morales. El Papa Prevost lo es al frente de una organización religiosa que, como todas las de factura humana, no está libre de pecado contra su propia doctrina. La que predicó Jesús de Nazaret en la ladera de un monte junto al mar de Galilea. Una prédica marginal al principio, aunque, ya desbordada por el éxito, tuvo que resguardarse en un arca.
Explica un poema de León Felipe que luego el arca creció, creció, creció. Entonces nació el templo. Y como el templo tampoco dejó de crecer, acabó comiéndose al arca, a la doctrina y al que la creó. De ahí la moraleja: si aparece una nueva doctrina es mejor que su creador se la coma antes de que se la coma el templo.
Me apoyo en este preámbulo para tratar de ilustres ignorantes (nada que ver con el talento de Coronas, Cansado y Colubi) a quienes se sienten legitimados para lanzar la primera piedra sobre León XIV como máximo........
