menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Deuda bancaria en tiempos convulsos: las ventanas de mercado no se esperan, se aprovechan

6 0
01.04.2026

En 2025, el 83% del crédito corporativo en España se destinó a refinanciaciones y novaciones. Más que una señal de cautela, este dato refleja una estrategia cuidadosamente diseñada para tomar impulso. Tras varios años de incertidumbre y volatilidad en los tipos de interés, la refinanciación ha dejado de ser una reacción defensiva para convertirse en una herramienta estratégica. Las compañías españolas han sentado las bases para que los próximos años puedan convertirse en un ejercicio de activación del crecimiento.

La economía española mantiene una característica estructural: el peso de la financiación bancaria es determinante al representar la principal fuente de recursos para las empresas. El tamaño medio de muchas empresas facilita que sus operaciones se estructuren en balance, lo que combina con que las entidades financieras cuentan hoy con posiciones de capital y liquidez sólidas, así como con capacidad y apetito para acompañar el crecimiento empresarial. A diferencia de los países del centro y norte de Europa, el formato bilateral conserva además un protagonismo comparable al del sindicado.

Precisamente por ese peso estructural de la financiación bancaria, la evolución del mercado de préstamos ofrece una lectura especialmente relevante. El mercado de préstamos sindicados corporativos en España alcanzó en 2025 los 102.000 millones de euros, un 38% más que el año anterior, consolidando la recuperación tras varios ejercicios de menor dinamismo. Sin embargo, más relevante que el volumen es la composición de esa actividad.

Más del 80% de las operaciones correspondieron a refinanciaciones y novaciones. En una economía donde la deuda bancaria es estructural, este dato tiene un significado profundo: las compañías han priorizado reforzar su posición financiera, alargando vencimientos, optimizando costes, estableciendo un pool de bancos sólido y ganando flexibilidad. Tras un lustro marcado por tensiones geopolíticas y ciclos abruptos de tipos de interés, las tesorerías corporativas han interiorizado una lección esencial: las ventanas de mercado no se esperan, se aprovechan. Como resultado, muchas empresas afrontan los próximos años con mayor visibilidad y capacidad de actuación. Esa posición no implica necesariamente un crecimiento inmediato, pero sí habilita la posibilidad de activarlo cuando el entorno lo permita. Ahí es donde puede producirse el verdadero cambio en el ciclo crediticio.

De hecho, el comportamiento del M&A en 2025 ilustra bien el momento del ciclo empresarial. La financiación vinculada a fusiones y adquisiciones mostró en 2025 un tono más moderado, representando el 17% del volumen total frente al 25% del año anterior. No se trata de un repliegue estructural, sino del reflejo de un entorno internacional caracterizado por tensiones comerciales y menor visibilidad regulatoria, factores que han condicionado las decisiones de inversión y los acuerdos de valoración en las grandes operaciones.

Otros segmentos han gozado de un buen dinamismo, sin verse lastrados por la incertidumbre y el gap en precios de compraventa. El negocio de project finance en sectores como renovables, infraestructuras y telecomunicaciones registró un elevado nivel de actividad, tanto en nuevos desarrollos como en refinanciaciones de activos maduros. Real Estate y leveraged finance experimentaron igualmente un buen año.

Si los años posteriores a la pandemia han estado marcados por la disciplina y el fortalecimiento financiero, el siguiente ciclo económico podría consolidar una etapa distinta. Las empresas españolas cuentan hoy con estructuras más sólidas, experiencia en navegar en tiempos inciertos y una excelente preparación y profesionalización de los equipos gestores. En este contexto, la financiación bancaria deja de ser un mero instrumento de estabilidad para recuperar plenamente su papel como palanca de impulso, transformación y creación de valor.

* Almudena López Blas es Head of Investment Banking & Finance Iberia en BBVA CIB


© El Confidencial