Ciegos que pueden ver
Ciegos que pueden ver
Hace unos días visité un colegio de Segovia, y una alumna me preguntó cómo era posible seguir creyendo en Dios cuando nos ocurría una desgracia. Tras pensarlo un poco, le di la vuelta a la pregunta: para mí es más difícil pensar cómo se puede afrontar una gran desgracia sin creer en Dios. Ciertamente considero que la fe es un don, un regalo que nos permite afrontar la vida con una mayor profundidad
Hace unos días visité un colegio de Segovia, y una alumna me preguntó cómo era posible seguir creyendo en Dios cuando nos ocurría una desgracia. Tras pensarlo un poco, le di la vuelta a la pregunta: para mí es más difícil pensar cómo se puede afrontar una gran desgracia sin creer en Dios. Ciertamente considero que la fe es un don, un regalo que nos permite afrontar la vida con una mayor profundidad. Es cierto que no todos tienen fe, y aquellos que inmerecidamente disfrutamos de este don, hemos oído muchas veces la expresión: ¡Cómo me gustaría tener tu fe! La fe es algo generalmente deseable. No conozco a nadie que diga, en sentido contrario, que teniendo fe le........
