“El mundo de la gastronomía está en pañales en materia de nutrición”
“El mundo de la gastronomía está en pañales en materia de nutrición”
Félix Moracho, presidente de Huercasa
De plantar endibias en Sanchonuño a liderar en Europa la producción de vegetales de quinta gama y a poner en marcha el mejor festival de country de España. Félix Moracho, hoy presidente de Huercasa, repasa la historia de un proyecto familiar que arrancó en 1979 y ha llevado la huerta de Castilla y León a todo el continente.
—La empresa Huercasa nace en 1979 junto a su suegro y su cuñado. ¿Cómo surge la idea y cómo comenzó todo?
—Fue un proyecto que surgió en torno a las posibilidades de desarrollar el cultivo de la endibia aquí en España. Ya había algunas iniciativas en ese sentido, pero nosotros teníamos contactos interesantes en Francia, con investigadores del INRA. Hicimos un viaje a Versalles y allí vimos las posibilidades del cultivo. Por las perspectivas que había, decidimos lanzarnos. Yo había terminado la carrera y la mili; mi cuñado vivía en París, pero quería venirse para acá. Montamos una pequeña empresa dedicada a la producción de endibia, que fue nuestro origen. Desde el punto de vista técnico y agronómico era un reto, pero teníamos apoyos y eso nos animó. Como pasa con todos los proyectos empresariales, no sabes muy bien dónde te metes; y una vez que te has metido, ya tienes que tirar para adelante y pedalear.
—Más tarde Huercasa se especializa en los llamados productos de quinta gama, sobre todo la remolacha y el maíz. ¿Por qué deciden centrarse en este tipo de producto y qué lo diferencia del resto?
—La endibia era un cultivo moderno, tecnológico e innovador, que nos obligaba a estar en contacto con el exterior y muy volcados en lo comercial. Fue un gran aprendizaje, pero tenía una dificultad grave: era un producto bastante artesanal. Se hicieron automatizaciones y tiene mucha tecnología, pero al final todo termina en la mano de una persona, y por eso era difícil crecer. Así que nos planteamos qué hacer para seguir la estela de los productos vegetales y saludables. Vimos que la quinta gama era interesante. Es un producto a medio camino entre el fresco y la conserva, en envases plásticos que permiten conservarlo varios meses, aunque no tanto como una conserva. Nos pareció interesante especializarnos ahí por las posibilidades de futuro.
La remolacha fue el producto inicial, porque en Europa había mucho consumo. Empezamos a trabajar la remolacha roja a pequeña escala a principios de los ochenta. Más adelante vimos que el maíz dulce era un cultivo muy interesante en todo el mundo, es la segunda hortaliza más consumida tras el tomate. Fuimos ampliando la gama, siempre con productos que funcionen bien en ese envase tan especial y que se adapten a la cocción: legumbre, boniato, patata, remolacha, maíz… y tenemos bastantes más en cartera.
—Hoy son........
