Por un socialismo que reclame soberanía y defienda al trabajo...
En el debate político contemporáneo existe una confusión deliberada, alimentada por los grandes aparatos financieros y mediáticos, sobre lo que significa ser socialista hoy. Se ha impuesto una narrativa que identifica a la izquierda exclusivamente con las banderas del progresismo cultural, el globalismo y un atlantismo militante, mientras se sepulta el núcleo duro del pensamiento socialista: la lucha de clases, la soberanía popular y el antiimperialismo. Es urgente desmontar este tinglado y recuperar la herencia de quienes fundaron los grandes partidos socialistas europeos.
La herencia secuestrada: de Jean Jaurès a Pablo Iglesias
Cuando hablamos de socialismo auténtico, debemos mirar a figuras como Jean Jaurès o Pablo Iglesias. El primero, fundador del Partido Socialista francés, fue un marxista convencido, un pacifista radical que luchó contra la guerra y por la emancipación de la clase obrera. El segundo, padre del PSOE, defendió la organización sindical, el estado obrero con forma de República y la soberanía de España frente a cualquier injerencia al tiempo que ambos eran internacionalistas. Los dos entendían que el socialismo no era una teoría abstracta, sino la herramienta de los trabajadores para transformar su realidad material.
Hoy, los partidos que llevan sus nombres han renegado de esa herencia. El PSOE fue reconvertido al atlantismo y al neoliberalismo por Felipe González, y desde entonces ha profundizado su alineamiento con la monarquía, la OTAN y los dictados de Bruselas. El Partido Socialista francés es una sombra de lo que fue, subordinado a las élites financieras y a las fundaciones que, como la secta fabiana en Reino Unido, llevan décadas vaciando de contenido obrero a la socialdemocracia y el laborismo para convertirlos en un vehículo de intereses ajenos a la clase trabajadora.
El giro woke: la coartada del neoliberalismo
El llamado "wokismo" no es una evolución del socialismo, sino su........
