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Formas de exterminio contra cuba

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14.02.2026

Por: Amadeo González Triviño

Y todavía hay quienes se atreven a sostener que Estados Unidos es la democracia más perfecta del mundo. Que ella concentra la defensa de la libertad y del respeto de los derechos humanos en forma tal, que, sin esta potencia, el mundo sería un caos, una guerra fratricida entre los extremos ideológicos que se han apoderado del ser humano. Pero qué distante estamos de entender este tipo de gobernabilidad cuando es y ha sido a lo largo de los últimos años el foco de exterminio y de apoyo a las dictaduras y todas las formas de radicalismos capaces de proponer cercos de violencia, de guerra, de hambre y sobre todo, de bloqueo económico con todos los mecanismos o formas mínimas de sobrevivencia de la existencia de un pueblo.

Lo que está sucediendo con la forma adoptada en los últimos años, y quizá desde 1960, con el bloqueo a Cuba, es parte de una política encaminada a diezmar, a arrasar en la miseria y con el dolor de la más profunda de las formas de terrorismo posibles, como lo de prohibir y establecer todo tipo de restricciones de apoyo, de ayuda o de solidaridad con el pueblo cubano, para que bajo el látigo de una dominación que no tiene antecedentes más allá de lo que sufriera el pueblo aborigen en América, con la llegada de los conquistadores, se repita hoy en día, con la isla cubana.

Querer a partir de este cerco que hoy lleva a ufanarse al país más democrático del mundo, para con esta isla, es un acto de barbarie, es un acto donde se busca someterlo, reducirlo a que deben pensar como ellos quieren que piensen, que tengan y profesen las ideas que ellos consideran válidas, establecer la forma de gobierno que ellos pretenden que se dé, y sobre todo, de saber que el único fin de todo este proceso, es hacer resurgir de sus entrañas, las formas de turismo y de casas de prostitución y de playas y centros de diversión que existieron por los años cincuenta, para que sea el lugar de recreación y de monopolio de la droga y sede de las mafias que manejan el poder económico del coloso del norte.

Y donde están los pueblos del mundo, donde está la solidaridad que en su momento, brindó Cuba a los países no alineados, a los países subdesarrollados con sus profesionales en medicina, enfermería y especialmente con el deporte, entre otras de las formas como se fue difundiendo y regando por todo el confín del mundo, muchos de los seres que adquirieron en su momento, el reconocimiento de la dignidad humana en el otro, el reconocimiento de los derechos y de las garantías en la participación de la creación y de la dignidad humana, como lo fue en los años sesenta y setenta, esta potencia de la solidaridad, hoy en el abandono de los países que se silencian y quedan reducidos a cumplir las ordenes del imperio, para no defender esa soberanía, ese carácter del pueblo y de sus luchas contra el capitalismo y todas las formas de segregación a las que se ha enfrentado siempre y por siempre.

Las potencias del mundo, como los Estados Unidos de Norteamérica, hace y deshace con los gobiernos de otros lugares del mundo, protege el genocidio de Gaza, apoya las formas de violación de los derechos humanos, en tanto que Rusia guarda silencio, para que lo dejen hacer lo que ellos quieren en Ukrania; China por su parte, solo tiene interés en Taiwan y expandir su territorio, amén de su forma de apoderarse de la economía del mundo, sin hacerse daño, entre ellos. Todos en un maridaje terrible que nadie osa contradecir, que nadie osa controvertir, por miedo a las retaliaciones y a las formas de persecución económicas que Trump ha amenazado al mundo entero.

Volvamos los ojos a nuestro entorno, Venezuela rendida a los pies del coloso del Norte, Cuba ad portas de un exterminio y nosotros, rasgándonos las vestiduras por instituciones caducas que hacen y deshacen de nuestra política interna, según las conveniencias y las orientaciones de la potencia norteamericana, que tristeza, y cuando reaccionemos, ya será tarde.


© Diario del Huila