Los planes de manejo ambiental
Alvaro Hernando Cardona González
El llamado Plan de Manejo Ambiental, es uno de los más importantes instrumentos con que cuentan las autoridades ambientales colombianas para enfrentar los impactos que generan las obras, proyectos y actividades.
El Plan de Manejo Ambiental (PMA) es el diseño de acciones y programas, organizados en el tiempo (un plazo razonable) que tienden a evitar, prevenir, mitigar, corregir y/o compensar los posibles impactos y efectos ambientales de un proyecto, obra o actividad. El PMA puede imponerse por la autoridad ambiental, cuando se tramita Licencia Ambiental y surge como consecuencia del Estudio de Impacto Ambiental o, autónomo, en dos oportunidades: cuando ya la obra o proyecto ha comenzado u obtenido todos los permisos y aun así está causando efectos que son necesarios corregir o mitigar o, cuando se impone como medida preventiva o sanción accesoria (de acuerdo con las leyes 1333 de 2009 y 2387 de 2024).
Siempre las problemáticas ambientales deben enfrentarse y resolverse en el marco de los principios del Desarrollo Sostenible; no se trata de impedir el desarrollo de obras o proyectos, sino de definir las áreas territoriales donde sea imposible ejecutarlos y aquellas, donde sí, hacerlo indubitablemente sujetas a previas condiciones que garanticen la conservación o recuperación ambiental. El PMA, apunta a cuidar el medio natural pero también, es una herramienta de apoyo para ejecutar las obras o proyectos de la mejor manera, blindando el cumplimiento de las normas sectoriales “y generando impactos positivos en el entorno”. No porque así lo exija la Constitución Política, la Declaración de Río de Janeiro o la Ley 99 de 1993 sino porque por más reparos ambientales tengamos, el progreso, el crecimiento poblacional y la necesidad de sacar de la pobreza a aquellos sectores desfavorecidos debe ser una constante.
No es fácil ¿Cómo crecer sin seguir deteriorando nuestro entorno y por el contrario, ojalá, mejorarlo? Ya la Comisión Brundtland lo planteó formulando el modelo del desarrollo sostenible.
El PMA es la garantía de lo anterior: desarrollo, pero sostenible ambientalmente. Así que una obra o proyecto “puede verse bien en papel, pero no ser realmente sostenible si no tiene un PMA”. En resumen, este debe incluir (ANLA): diagnóstico y caracterización; identificación de impactos; medidas de manejo ambiental; acciones preventivas, de mitigación, de corrección o de compensación; programa de manejo específicos; un componente social; acciones de seguimiento y monitoreo y; planes de contingencias y de abandono.
Por supuesto los PMA garantizan la sostenibilidad, siempre y cuando haya rigor técnico y objetividad, tanto del proponente, como de la autoridad evaluadora.
