España, en el peligroso juego mundial
El baile político internacional desquicia a cualquiera. Educados en la verdad absoluta según la cual “los amigos” eran los estadounidenses y “los enemigos” los rusos, ahora resulta que los presidentes de ambas potencias se han hecho amigos y comparten su inquina contra Europa a la que prefieren débil, dividida e irrelevante. Se han hecho amigos ahora Trump y Putin, o quizás lo fueron siempre, según la leyenda por la cual el ruso, a través de los oligarcas de su influencia, salvó a Trump de la bancarrota inmobiliaria tras la crisis de 2008. Si se observa a los países europeos, detectamos miradas estrábicas: en Italia se admira a España y se distingue con nominaciones mediáticas y titulares elogiosos a su presidente, Pedro Sánchez. En España se admira que el parlamento italiano unánimemente aplaudiera a la líder socialdemócrata, Elly Schlein, cuando apoyaba a........
