España y su peso en la guerra de Irán
La escalada de tensión en Oriente Próximo ha dejado de ser una amenaza latente para convertirse en una realidad de impactos directos. Los recientes ataques con drones tipo Shahed contra la base británica de Akrotiri en Chipre y la interceptación de misiles balísticos lanzados desde Irán sobre Turquía marcan un punto de inflexión en la seguridad del Mediterráneo. En este escenario convulso, la presencia de España no solo es testimonial; es una pieza de engranaje crítica en la arquitectura de defensa de la OTAN y la Unión Europea. El gobierno español está realizando contorsiones semánticas a la hora de calificar nuestra presencia dentro del conflicto, pero lo que no puede negar es nuestra presencia y participación en el mismo. Podemos hablar de tres escenarios distintos, empezamos por el más novedoso y uno de los pilares de nuestra presencia; no es otra que la integración de la fragata Cristóbal Colón (F-105) en el Grupo de Combate Aeronaval liderado por el portaaviones francés Charles de Gaulle. Por mucho que alguno se empeñe, no estamos ante una simple misión de acompañamiento, sino que formamos parte del Grupo de Batalla del principal portaaviones francés, el cual está formado por el Grupo Aéreo Embarcado........
