La comisión termina, menos mal
Afortunadamente, la comisión sobre Belate y Servinabar ya llega a su fin. En realidad, no ha servido para absolutamente nada aunque nos ha dejado algún momento glorioso. Probablemente recordarán que el letrado Serena, que denunció la adjudicación de Belate, fue enviado a un polígono industrial, a una oficina aislada, como represalia por su denuncia. Pues el parlamentario Lecumberri, ex Secretario General de UGT, defendió que era una “reorganización”. Le faltó decir que “haría nuevos amiguitos”. La directora de la Oficina Anticorrupción reprendió duramente al parlamentario, y lo tuvo que hacer varias veces. Sindicalista, repito. Pero bueno, los parlamentarios del PSN y sus altavoces mediáticos ya........
