"El otro día mi hijo pequeño fue el único niño en su parada de autobús escolar. Me invadió una tristeza horrible"
La conjunción de varios factores hizo que el otro día mi hijo pequeño fuese el único niño en su parada de autobús escolar. Como siempre, estuvimos jugando en el parque infantil contiguo hasta que llegó el bus, le despedí con un beso y una broma y subió los escalones riendo a carcajadas. Fue entonces, al marcharse y girarme aún con el eco de su risa en la cabeza, cuando vi su columpio; se balanceaba solo por la inercia del cuerpecillo que había acogido segundos antes, sin nadie que lo disfrutase. Y boom. Me invadió una tristeza horrible. Fría e instantánea. Una que me cayó de........
