Malas intenciones
Opinión | Escrito sin red
Malas intenciones / DDM
El portavoz del PP, Borja Sémper, compareció tras el revuelo por el artículo de Rajoy hablando de la selección francesa de fútbol, con cara de circunstancias y voz rota, para asegurar que no era más que otra expresión del sentido del humor del expresidente que, aunque destilaba sarcasmo, estaba dicha sin mala intención. La brutal reacción del Gobierno lanzado en tromba contra Rajoy ejemplifica el estado terminal de un Gobierno acorralado por la corrupción. Que un partido como el PSOE aliado con Bildu, PNV y Junts, racistas, con sus maquetos y sus charnegos, toque a rebato y exijan al pobre Feijóo que condene a Rajoy por racista es toda una contradicción y una absoluta desproporción. El Gobierno está tan a la defensiva que no desprecia ni el más mínimo motivo para acometer contra la oposición. De hecho, desde su inicio, el Gobierno no ha gobernado sino tratado de impedir que la oposición pudiera llegar a hacerlo.
Ahora bien, por muy escandalosa que haya sido la reacción del Gobierno, la excusa de Sémper para defender a Rajoy, el «sin mala intención», es un sintagma injustificado. Lo que se juzga de la gracieta periodística de Rajoy no es si había o no mala intención en ella, propia de un reaccionario castizo de un casino pontevedrés, sino su significación. Esa no puede ser otra que una evidente torpeza, impregnada eso sí, de un aroma racista, impropia de un expresidente de España que debería pensar lo que dice. Rajoy ha sido un pésimo gobernante, procrastinador, vago, incumplidor de sus compromisos electorales, incapaz de afrontar los retos políticos del nacionalismo y, encima, ufano de un pretendido sentido de la ironía. Rajoy es un frívolo, como ha demostrado........
