El humor lo puede (casi) todo
José Félix Pons de Villanueva
El humor lo puede (casi) todo
La sátira alemana evidencia una mayor madurez democrática frente al clima político español
Cada año, en el miércoles de la segunda semana de Cuaresma, Múnich celebra uno de esos rituales políticos que solo pueden existir en Alemania: el Nockherberg.
El escenario es la histórica cervecería Paulaner am Nockherberg, donde se inaugura el tradicional Starkbierfest, la fiesta de la cerveza fuerte que los monjes paulinos elaboraban antiguamente para sobrellevar los días de ayuno. Pero la cerveza es casi una excusa. Lo verdaderamente esperado es otra cosa: la gran sátira política del año.
La tradición se remonta al siglo XIX. Desde entonces, un orador —el famoso Derblecker— se encarga de repasar con humor a todos los políticos presentes. No es un espectáculo televisivo cualquiera: los protagonistas están sentados en las primeras filas escuchando las bromas que se hacen sobre ellos. Ríen, aplauden… y a veces aprietan un poco los dientes.
Este año el ambiente era especialmente animado. El 8 de marzo se celebraron elecciones locales en Baviera y el contexto político añadía un punto de picante a la velada. Allí estaban el presidente de Baviera, Markus Söder -al que no le falta nada de autoestima-, ministros del Land, dirigentes de todos los partidos y líderes de la oposición y el alcalde de Múnich Dieter Reiter. Tampoco faltaba........
